El sistema de Salud Pública de
Ecuador ha mejorado sustancialmente durante el último gobierno, pero las
mejoras en el sistema se deben principalmente al aumento de los recursos para
este servicio público antes que a procesos de reestructuración institucional.
Cabe recalcar que el aumento de recursos públicos para la salud siempre será una
medida acertada dado a que la salud es constitucionalmente un derecho además de
que la salud en términos económicos induce al aumento de la productividad.
Según Latino barómetro y su
encuesta de opinión del 2012 para Ecuador el 63.25% de la población considera
que esta muy satisfecho (10.80%) o satisfecho (52.45%) con la calidad de los
servicios médicos y de de salud pública. Esto es producto de que los recursos
públicos para salud han pasado de 195 dólares por habitante en 2005 a 332
dólares por habitante en 2011, sin embargo el aumento no ha sido sustancial
pues aún se gasta menos que la mayoría de los países latinoamericanos. Lo
anterior se deriva en que el presupuesto para la RPIS (Red Pública Integral de
Salud) para el periodo del 2013 sea de 3,701 millones (Cifras del enlace ciudadano No 341).
Si bien existen mejoras tangibles
en la RPIS está aún tiene varias deficiencias a nivel de institucionalidad, la
más importante es la dispersión de la institucionalidad, lo que se traduce en
desperdicio de recursos y discriminación en la atención a ciudadanos dado a la
carencia de una adecuada coordinación. La RPIS está compuesta de cuatro instituciones prestadoras de servicios de salud: el IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social), el ISSFA (Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas), el ISSPOL (Instituto de Seguridad Social de la Policía) y el MSP (Ministerio de Salud Pública).
