jueves, 16 de abril de 2015

Un baño de verdad II


Decir verdades a medias también es mentir, este es el caso de los artículos pseudo económicos de Gabriela Calderón. En su último artículo irónicamente titulado "Un Baño de Verdad" publicado en El Universo el viernes 10 de Abril son varias las verdades a medias.

El editorial en mención es una crítica al IESS poniendo como contra partida los sistemas privatizados de ahorro individual para pensión jubilar que existen en: Chile, Colombia, México y Perú. Según la editorialista en estos sistemas las personas deciden en que invertir y la rentabilidad (tasa) de sus ahorros. Esto es falso, la gente escoge entre 3 o 4 perfiles de riesgo que se componen de portafolios de mayor o menor proporción de papeles de renta fija o variable, pero la rentabilidad siempre es establecida por el MERCADO y quienes finalmente deciden que papeles se compran son TECNÓCRATAS cuya “experticia” es el mercado de valores. Es así que no es cierto que los afiliados escogen en que invertir, de hecho casi todos terminan comprando indirectamente deuda pública ya que aquello es una práctica común de los fondos de pensiones privados, incluso algunos analistas creen que su participación en estos papeles también es excesiva mientras otros consideran lo contrario porque la renta variable es más volátil y riesgosa, en una crisis de bolsa las pensiones de miles de personas pueden irse por la borda.

miércoles, 8 de abril de 2015

El ingreso petrolero y la economía de Ecuador


Lamentablemente el desarrollo económico de Ecuador no ha generado diversificación en su matriz productiva y desde 1972 ha estado fuertemente ligado al sector petrolero. Incrementos en los precios del crudo y aumentos de la producción del petróleo causan un incremento del PIB y por ende un aumento del bienestar de la población. Pero así mismo como el mayor ingreso petrolero trae prosperidad una caída de este trae dificultades para la economía. 

El analista Vicente Albornoz en su editorial que titula “Petróleo está a buen precio” escribe que: “Según el Banco Central, el petróleo ecuatoriano se vendió en el mes de enero de 2015 a USD 41.6 por barril. Eso está muy por debajo del precio de cualquier mes del año pasado, pero también está, ajustado por inflación, más arriba de lo que estuvo en los gobiernos de Febres Cordero, Borja, Durán Ballén, Bucaram, Alarcón, Mahuad, Noboa y Gutiérrez. Y en algunos de esos gobiernos la economía creció a tasas aceptables.”

Siguiendo la errada lógica de Albornoz, el precio del petróleo, ajustado por la inflación de Estados Unidos (2013 =100), durante el gobierno de Oswaldo Hurtado fue de 74.38 dólares y durante ese gobierno (1981-1984) según datos del Banco Mundial la economía decreció en términos per cápita a un promedio anual del -0.4%. Ósea que según el editorialista de El Comercio, ¿El gobierno de Oswaldo Hurtado ha sido el más nefasto de todos por no saber manejarse con un precio del crudo que casi todos los gobiernos hubiesen deseado tener (ver gráfico 1)?



miércoles, 25 de marzo de 2015

¿Puede una devaluación interna equilibrar la balanza comercial ecuatoriana?

Introducción

En Ecuador el mayor problema de la economía es el desbalance en el sector externo, las importaciones crecen a un mayor ritmo que las exportaciones. El gobierno del presidente Rafael Correa argumenta que el problema se deriva por la adopción del tipo de cambio fijo duro que impone la dolarización, la cual impide que Ecuador deprecie o devalúe su moneda frente a sus socios comerciales con el fin de tener un ajuste de precios entre el sector externo y el sector interno, con lo cual se podría fomentar exportaciones y limitar importaciones como lo plantea la condición Marshall Lerner.

Si bien la dolarización es un esquema que crea una mayor rigidez en los precios, este es un problema que puede ser compensado haciendo cambios en la política laboral del país. Para esto cabría plantear la posibilidad de que Ecuador para enfrentarse a un shock externo decrete una baja de salarios en el sector público y privado, política que se conoce como devaluación interna y que sustituye a la devaluación monetaria (externa) en el esquema de una economía dolarizada. Es así que este artículo plantea la hipótesis de que la perdida de política monetaria puede ser compensada vía devaluaciones internas, procurando que los incrementos salariales no excedan el crecimiento global de la economía, política salarial opuesta a la que actualmente se ha implementado en el país pues el incremento acumulado del salario mínimo real en los últimos 7 años ha sido del 50% frente a un crecimiento de la economía del 39%.

lunes, 16 de marzo de 2015

Resguardar la dolarización


Es indiscutible que la dolarización en Ecuador tiene un alto apoyo popular, pues esta tiene un importante impacto sobre la inflación y logra mantenerla controlada, ya que es menos probable que pueda existir una sobre oferta de moneda dado que la cantidad de circulante obedece en estricto rigor a lo que se produce en el país.

Tener una inflación baja sin duda que es algo deseable pero no es lo único deseable, generar crecimiento económico también es deseable y aquello es más difícil en el esquema de dolarización, sobre todo si no se tienen las condiciones necesarias para ser parte de una Zona Monetaria Optima (ZMO). Este es el caso de la dolarización ecuatoriana, una medida improvisada puesto que Ecuador no tenía a inicios del 2000, ni tiene aún y probablemente nunca tenga, las condiciones necesarias para que la dolarización sea una política adecuada desde el punto de vista teórico que la economía proporciona.  

En 1961 el premio nobel Robert Mundell determino que para ser parte de una ZMO y beneficiarse de usar una moneda común, deben de existir 4 condiciones indispensables: la primera, que exista libre movilidad laboral dentro de la zona monetaria en mención; la segunda, debe existir una amplia flexibilidad de precios especialmente sobre el mercado laboral; la tercera, debe de existir un sistema que permita compartir los riesgos dentro de zona en mención a través de una política fiscal conjunta; por último, los ciclos económicos deben de ser coincidentes.

miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Cuánto más gana un burócrata en Ecuador?


Introducción

Ante un inminente contexto de dificultades externas dado por la baja en el precio del petróleo el gobierno de Ecuador ha decidido: primero, posponer el incremento salarial de todos los servidores públicos que inicialmente se tenía previsto para el 2015, y segundo, decretar una reducción en los salarios de los servidores públicos de nivel jerárquico más alto que va del 5% al 10% dependiendo del cargo.

Estas dos acciones evidencian que el gobierno entiende que la asignación de salarios en el sector público no está siendo eficiente puesto que los salarios del sector público son sistemáticamente mayores a los del sector privado. Según las cifras de la encuesta ENEMDU de diciembre de 2014 con una muestra de 25,592 trabajadores, de los cuales 5,602 se emplean para el sector público, se determina que el salario promedio por hora de los trabajadores públicos es de 4.52 dólares frente a 2.26 en el sector privado.

Obviamente los promedios expuestos anteriormente no son una medida correcta del diferencial salarial entre el sector público y el sector privado puesto que el perfil educacional y la experiencia laboral del trabajador del sector público y del privado difieren. En promedio en el sector público los trabajadores cuentan con 14.37 años de escolaridad mientras que en el sector privado es menor y solo llega a 9.30 años. Lo anterior justifica hasta cierto punto que el salario promedio del sector público sea mayor al del trabajador privado, sin embargo cabe preguntarse: ¿La prima salarial para los burócratas persiste cuándo se comparan perfiles ocupacionales similares entre el sector público y el sector privado?

martes, 3 de febrero de 2015

Menos ideología y más evidencia empírica


Las salvaguardias a Colombia y Perú es una de las medidas que el gobierno ha implementado para contrarrestar el impacto de un escenario externo desfavorable para Ecuador. Lejos de las lecturas ideológicas en favor o en contra del libre comercio, esta acción evidencia una realidad y es que como lo expone el teorema Marshall Lerner el Tipo de Cambio Real (TCR)  tiene una incidencia sobre las exportaciones e importaciones.

El TCR es la relación de precios de una economía con el exterior, cuando los precios en el exterior se hacen en términos relativos más baratos a los del interior existe una apreciación del TCR, esto hace que sea rentable importar más y exportar menos. Ecuador tiene actualmente una apreciación del TCR, durante la última bonanza petrolera una gran cantidad de divisas entro a la economía lo que inflo la demanda interna elevando los salarios. El problema esta en que hoy que existe una caída del precio del petroleo y entran menos divisas al país los precios internos deberían ajustarse pero la dolarización ha impedido que la moneda de circulación local se deprecie lo que hubiese ajustado rápidamente el TCR. Tener un ajuste de la relación entre precios internos y externos permitiria aumentar las exportaciones de otros bienes distintos al petroleo y así minimizar el impacto del shock externo como si lo hizó la vecina Colombia, que tiene un esquema de tipo de cambio flexible y a sufrido una importante depreciación de su moneda.

Para ilustrar lo anterior partamos de que el Tipo de Cambio Nominal en Colombia a inicios de 2014 fue de 1,920 pesos y que determinada cesta de productos A costaba 1,000,000 pesos, es decir 521 dólares. Si la cesta A también costaba 521 dólares en Ecuador ninguno de los dos países tenía un incentivo para importar o exportar, el TCR bilateral se podría decir estaba equilibrado y era equivalente a 100 (año base 2014), dado por la relación 100*(Precio de A en Colombia en dólares/ Precio de A en Ecuador). Por lo cual, también es notorio que para cualquier otro país del mundo le era indiferente comprar productos a Colombia o Ecuador dado a que el nivel de precios en dolares era el mismo.

sábado, 24 de enero de 2015

El gran despilfarro

En la actual coyuntura de bajos precios del petróleo, es usual escuchar que el gobierno no ahorro en los años previos y que despilfarró la bonanza del petróleo, si partimos de que la premisa anterior es cierta cabe entonces preguntarse ¿Dónde estuvo el despilfarro y en que hubiese sido conveniente no gastar durante el periodo 2007-2014? ¿Hubiese sido conveniente gastar menos en rubros de inversión y hacer menos: escuelas, hospitales, carreteras, puentes, aeropuertos o hidroeléctricas? O ¿Hubiese sido conveniente tener menos gasto corriente y gastar menos en: médicos, medicinas, profesores, policías, militares o jueces?

Cuando se observan las cifras detalladamente resulta que Ecuador es un país adicto al petróleo y no me refiero a que gran parte de los ingresos del Estado provienen del crudo sino al hecho de que gran parte de la última bonanza petrolera se despilfarro en subsidios a derivados del petróleo, los cuales son un producto importado que le cuesta divisas al país. En el periodo acumulado entre 2007 y 2013 la cuenta de subsidios fósiles llego a 16,441 millones de dólares, lo que representa el 21% de las exportaciones provenientes del petróleo que fueron de 77,530 millones según relata el Observatorio de la Política Fiscal. 

Es decir si a las exportaciones del crudo se le restan los costos de operación e inversión para la producción del mismo crudo, que dependiendo de las condiciones de producción pueden llegar hasta 30 dólares por barril para campos maduros y sí se le resta lo que se despilfarro en subsidios a combustibles fósiles, de la bonanza petrolera queda poco. Y es que los años de mayores precios en el crudo fueron también los años de mayor despilfarro en cuanto a lo que representó el gasto en subsidios fósiles, siendo así que hay una relación directa entre la variación del precio del crudo y la variación del gasto en subsidios fósiles.

viernes, 14 de noviembre de 2014

¿Es incorrecto que Quito haga una reducción del impuesto predial?


En campaña electoral el actual alcalde de Quito, el abogado Mauricio Rodas le vendió a la ciudad la idea de que en Quito se pagaban demasiados impuestos y excesivas multas, entre los impuestos que se mencionaron como elevados estuvo el impuesto predial, pero: ¿Es realmente el predial un impuesto irracional que golpea los bolsillos de los quiteños? O ¿Es un impuesto de tarifa baja y fuertemente progresivo que lo terminan pagando los más acaudalados?

lunes, 20 de octubre de 2014

De donde viene y hacia dónde va el panorama fiscal en Ecuador


Es evidente que con la llegada del presidente Rafael Correa la política fiscal cambio radicalmente en Ecuador, ha existido así un aumento del gasto público y una política que ha cambiado en dos periodos fácilmente identificables, el 2008 y luego a partir de 2013, estos dos cambios si bien comparten elementos que siguen una misma estrategia fiscal podrían tener resultados distintos ante panoramas económicos distintos en el momento en que son aplicadas. 

En 2008 existió un primer incremento del gasto público, pero hay que empezar por aclarar que este incremento usualmente es sobre-estimado, en dicho año el presupuesto general del Estado (PGE) paso del 24.5% del PIB a 35.6% del PIB, este incremento de 10.63% en el PIB es demasiado grande y realmente en una magnitud importante se explica por un cambio en el modo de contabilizar el presupuesto, pues a partir de 2008 se incorporó la cuenta de subsidios a los combustibles, gasto que siempre ha existido pero que no se lo tomaba en cuenta dentro de la contabilidad del PGE.

El cambio de contabilización del PGE obliga a que se deba hacer ciertas precisiones en el análisis de las cifras para homologar cuentas, lo ideal sería poder corregir el presupuesto de los años anteriores a 2008 y contabilizar dentro del presupuesto el rubro de la cuenta de derivados -subsidios a los combustibles-, pero dado la inexistencia de esta información la solución pasa por restar dentro del presupuesto esta cuenta de derivados de tal forma que se trabaje solo con los ingresos petroleros netos dentro del PGE de tal modo que al analizar el presupuesto se compare peras con peras y no peras con manzanas. 

jueves, 16 de octubre de 2014

Ecologismo infantil, subdesarrollo y autonomía municipal


El presidente Rafael Correa en una de sus habituales sabatinas relataba que Ecuador está en un nivel de subdesarrollo en el cual: si bien se sabe cuáles son los problemas, no se sabe cuáles son sus causas y por ende no se comprende cómo solucionar los males que aquejan a la sociedad. A modo jocoso relataba que: Ecuador sabe que le duele la muela pero lamentablemente acude al ginecólogo en búsqueda de aliviar su dolor.

La anterior analogía, aunque dolorosa es cierta. Es así que en Ecuador desde el 2007 se estableció una política de precios de hidrocarburos totalmente irresponsable como una supuesta medida anti-inflacionaria. El precio de la gasolina fue congelado en 2 dólares por galón, generando así una política de transporte público que si bien en términos monetarios es muy conveniente para el usuario conlleva un gran costo económico (entiéndase que el costo económico es aquel que va más allá del simple costo contable al tomar en cuenta el costo de oportunidad y la incorporación de los costos asociados a la existencia de externalidades de ser el caso).

Siguiendo dicha política, el actual gobierno ha destinado para el subsidio a la gasolina un total de 4,966 millones de dólares entre el periodo de 2007 y 2013, por lo cual haciendo uso del concepto de costo de oportunidad -comparativo de la cantidad de recursos que se emplean en determinado rubro frente al de las alternativas más rentables que se dejan de realizar-, se puede determinar que el haber mantenido este enorme subsidio le ha costado al país el no contar con 993 nuevos Colegios del Milenio, o el equivalente a 3,3 veces lo que se presupuesto para el Metro de Quito, obra que al parecer tiene graves problemas de financiación ante la apertura de ofertas públicas que rebasan con creces la planificación inicial (Ver Tabla 1).

 Tabla 1